El procedimiento es muy simple. Después del nacimiento de un niño, ya sea por parto o cesárea, su médico ginecólogo recolectará la sangre que permanece en el cordón umbilical y la placenta en una bolsa especial (como las usadas para la donación de sangre), y posteriormente se transportará en refrigeración hasta nuestras instalaciones.
En nuestro laboratorio, personal altamente capacitado realizará el procesamiento de la sangre recolectada, incluyendo las pruebas de cuantificación de células madre y de infección, todo bajo estrictos estándares de calidad, para después “criopreservarla”.
La criopreservación de sangre de cordón es congelar a temperaturas criogénicas (por debajo de -196 grados centígrados), la cual se realiza siempre en bolsa y no en viales, según los estándares de calidad a nivel internacional, ya que la congelación en viales no garantiza una congelación uniforme, traduciéndose en muerte celular.
Hasta la fecha se sabe que pueden durar por lo menos de 15 a 17 años, tiempo que lleva de existir el primer banco de cordón que se instaló en el mundo, pero en teoría pueden ser almacenadas indefinidamente.
Las células madre serán 100% compatibles con el bebé que las congeló y existe la posibilidad de que sean compatibles con sus hermanos, aún cuando no sean del todo compatibles, ya que el trasplante de células madre que se realiza de sangre de cordón umbilical no tienen que ser 100% compatible para realizarse, como lo tiene que ser el de médula ósea.
Sin embargo, aunque si pueden servir para los padres, la posibilidad de que pueden servir para otros miembros de la familia como abuelos, primos y tíos es mínima o casi nula.
En la actualidad los médicos alrededor del mundo reconocen que dichas células madre pueden dar lugar acélulas y tejidos nuevos y sanos, ayudando en el tratamiento de numerosas enfermedades.
El transplante de células madre es utilizado para tratar más de 50 enfermedades malignas y no malignas, tanto en niños como en adultos, entre las cuales se encuentran las siguientes:
Enfermedades Malignas (Cánceres):
- Leucemia Linfocítica Aguda (LLA)
- Leucemia Linfocítica Crónica (LLC)
- Leucemia Granulocítica Crónica (LGC)
- Leucemia Mieloblástica Aguda (LMA)
- Linfoma de Hodgkin y No Hodgkin
- Mieloma
Hemoglobinopatías y Enfermedades No Malignas de la Sangre:
- Anemia Aplástica
- Anemia de Blackfan-Diamond
- Anemia de Células Falciformes
- Anemia de Fanconi
- Talasemia
Errores Innatos del Metabolismo:
- Adrenoleucodistrofia
- Enfermedad de Gaucher
- Histiocitosis de Células de Langerhans
- Linfohistiocitosis Hemofagocítica Familiar
- Osteopetrosis
Inmunodeficiencias:
- Enfermedad Granulomatosa Crónica
- Síndrome de Inmunodificiencia Combinada Severa (SCIDs)
- Síndrome de Wiskott-Aldrich
La sangre de cordón umbilical fue originalmente utilizada para tratar enfermedades de la sangre, sin embargo, los médicos y científicos se encuentran investigando nuevos tratamientos con el uso de células madre en una variedad de enferemdades, entre las cuales se encuentran:
Enfermedades Autoinmunes (Tratamiento Experimental):
- Esclerosis Múltiple
- Artritis Reumatoide
- Lupus Erimatoso Sistémico
- Enfermedad de Alzheimer
- Enfermedad de Parkinson
- Lesiones en la médula espinal
- Distrofias musculares
- Enfermedades Cardiacas
- Diabetes
- Regeneración de algunos tejidos
El procedimiento es muy seguro y no posee ningún riesgo para el bebé, y no es doloroso, ya que se realiza después de que nace el bebé y que el médico cortó el cordón umbilical.
Sin embargo, hay que mencionar que posee un riesgo mínimo (menos del 0.1%) de que la madre pueda tener algún sangrado, ya que la recolección se realiza antes de que “alumbre la placenta”.